Colibríes y brujería, el tráfico ilegal que los amenaza

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El colibrí lleva de aquí para allá los pensamientos de los hombres.

Leyenda Maya

 

Hay una nota de Animal Geographic que ha dado la vuelta por el internet durante estas semanas, en ella se habla del tráfico ilegal de colibríes. Un mundo misterioso del que al parecer pocos sabían pero que al final, tiene bastante clientes. Personalmente nunca había escuchado la relación de esta ave con la brujería, lo más aproximado sería el hecho de que ver uno significa que tendrás suerte el resto del día, pero solo verlo volando, en libertad. Incluso recuerdo que de niña mis mamá me decía que los colibrís debían vivir en libertad  porque si no morían; pero al parecer hay gente que los prefiere muertos.

 

 

No es la primera vez que el Mercado de Sonora se ve envuelto en una controversia sobre el trafico de animales exóticos, es cuestión de recordar a los narco juniors y la compra de “mascotas”, porque a vista de todos y de nadie, este mercado es núcleo del tráfico de especies en la Ciudad de México. En cuanto a la brujería, también es bastante popular, toda una sección del mercado está enfocado a esto, por lo que puedes encontrar velas, incienso, muñecos vudú, y por supuesto, animales, como es el caso de estas pequeñas aves.

 

Un lugar públicamente conocido por estas prácticas ilícitas, pero en el que nunca hay operativos ¿Curioso no?

 

Estos colibríes incluso llegan en paquetes a otros países, muertos. Listos para hacerse sopa, té, pociones, ponerse en miel; y todo, para atraer al ser amado, para que no se vaya, para encontrar el verdadero amor y una cantidad de historias irracionales relacionadas con la brujería. ¿El precio? 350 pesos vivos, 200 muertos. Pero un colibrí vivo esta sentenciado a muerte ya que su vida se recorre de 5 años a un par de semanas.

 

 

El colibrí es una de las aves más importantes para el ecosistema, ya que es la única polinizadora. A nivel cultural también tiene un gran significado, según los mayas, era el mensajero de los Dioses; para los aztecas, Huitzilopochtli y según la leyenda, esta ave los condujo a Aztlán.

 

La única solución ante este problema es la denuncia, la FEPADE es la institución que se encarga de este tipo de delitos. Hacer mucho ruido al respecto tal vez podría ayudar. Si quieres más información no dudes en leer la investigación de National Geographic quienes fueron los pioneros en el tema.

 

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