Misticismo Corporal, Mujeres en la Danza

La danza es una expresión artística universa, que los seres humanos han practicado a lo largo de su existencia, para ser más exactos desde la prehistoria. Sin embargo, aunque su carácter universal reside en que tanto hombres como mujeres puedan expresar emociones por medio del cuerpo al compás de la música, sin duda existe una relación o un objetivo particular con las mujeres.

En la danza encontramos un sinfín de simbolismos, desde la indumentaria que se utiliza, hasta los gestos y los pasos y el estilo de la música. Existen un sin número de danzas en donde las mujeres han desarrollado un papel importante a lo largo de los siglos.

En la antigüedad tenemos a las bailarinas gaditanas, quienes se encargaron de animar los banquetes de la élite romana. A ellas se les puede considerar como las primeras bailarinas eróticas. En Egipto, por medio de los papiros podemos observar grupos de mujeres bailando y tocando instrumentos en banquetes de las dinastías.

Para el siglo XIX y XX, sin duda el ballet clásico, es un área donde salieron figuras icónicas, como Ana Pavlova quien revolucionó el ballet clásico o Isadora Duncan que sentó las bases de la danza moderna, estableciendo un estilo libre y retomó elementos de la cultura greco latina en su indumentaria. También el destacado papel de bailarinas en otras corrientes de la danza gracias a sus estilos originales las convirtieron en íconos de su época preservándolas en el tiempo para hacer historia.

Martha Graham

Una de las bailarinas más importantes de la historia y del siglo XX, debido a que legitimó la danza moderna, la cual nació con el objetivo de mostrar emociones saliéndose de los cánones del ballet clásico.

Yolanda Montes Tongolele

Se encuentra entre  las bailarinas y vedettes más emblemáticas de México, igual se distingue por su estilo único. Ya que debido a su herencia cultural, rompió con lo que los expertos denominan la verticalidad en el baile, utilizando el suelo para crear movimientos.

Lavinia Williams

Ella hizo historia no solo por su originalidad como artista, sino también por pertenecer a una de las compañías de baile en los años treinta que promovió  la diversidad, en un mundo racista. Busco difundir los ritmos africanos y caribeños ejecutándolos con un estilo único.

Naima Akef

Bailarina egipcia ícono de los años cincuenta, fue de las pioneras en popularizar la danza del vientre. Ella se destaca, porque creó un estilo único,  creó sus propias rutinas y fue la primera mujer en aparecer en el cine de color en Egipto.

Todas estas mujeres, tuvieron en común la innovación en el arte de la danza, donde mezclaron sensualidad y nuevas formas de expresión corporal en sus bailes y por lo tanto, una mayor libertad para expresar su creatividad. Rompieron con la idea clásica de las bailarinas y nos enriquecieron culturalmente, abriendo camino para que las mujeres se expresaran, siendo ellas sus propias fuentes de inspiración. Todas ellas veían la danza, como un lenguaje que va más allá de las palabras.

En el siglo XXI, se está profundizando en el valor terapéutico de la danza, siendo el espectáculo un plus, como ejemplo tenemos a Marta Binetti, una coreógrafa que ha promovido la danza para que las mujeres y la sociedad en general se percaten de los estereotipos y la violencia o traumas que las mujeres pueden experimentar en su vida. Siendo el baile, un instrumento y una filosofía donde la mujer, más allá de convertirse en una bailarina profesional, encuentre un proceso de liberación interna que las ayude a sanar sobre aspectos de su vida dolorosos que están ocultos.

Actualmente se está utilizando este arte, como una forma de expresión reivindicativa por parte de las mujeres, en una época donde aunque las mujeres, tenemos más acción y presencia política, económica y cultural que en otros siglos, aún nos falta mucho por accionar y cambiar.