Ecología Espiritual

La naturaleza nos evoca sentimientos que a veces son indescriptibles, la relajación que nos aporta el contemplar un atardecer, el disfrutar la vista de una hermosa playa o adentrarnos en un campo de flores, o un bosque nos conecta con la grandiosidad del cosmos y nos sentimos hermosamente diminutos. La naturaleza nos cimbra y nos hace sentir agradecidos por contemplar su generosidad, esto es una síntesis de lo que represente la ecología espiritual.

Esta una corriente espiritual que tiene el objetivo de concientizar al ser humano y sacralizar su relación con la tierra. Es un cambio en la mentalidad, donde procuramos con amor nuestro ambiente y dejamos de verlo como una fuente de explotación, para así garantizar la permanencia de los seres humanos y otras especies en el mundo.

Cada día salen más investigaciones y noticias alarmantes sobre el daño que está sufriendo nuestro planeta por la rapacidad del sistema en el que vivimos. El consumismo desmesurado, la avaricia, la falta de infraestructura sustentable y sobre todo nuestra falta de compasión con los seres sintientes han generado problemas severos, como el calentamiento global, la extinción de especies, la contaminación de espacios ambientales, entre otros males.

Hoy más que nunca, donde existen grandes figuras políticas que se empecinan en negar el daño planetario como el actual presidente de Estados Unidos, es necesario el conocer y asimilar esta vertiente espiritual. Es ir más allá de la ciencia, sin desestimarla, por el contrario es una aliada.

Es vincularse individualmente con el planeta y conectarnos emocional e intuitivamente con él. Nuestra generación sin duda, ejerce la espiritualidad de maneras más abiertas y eclécticas, ya no solo las religiones institucionalizadas nos atraen sino también otras vías que nos hagan cuestionarnos nuestra realidad y la manera de ser mejores personas y disfrutar del presente generando cambios  tangibles en beneficio de la naturaleza.

Es un hecho que quienes están armonía consigo mismos, pueden comprender y valorar la interconexión que existe entre todos los seres y elementos  que conformamos este planeta. Es romper con la idea de superioridad y control que manejamos los seres humanos con él mismo, y contemplar la conexión de nuestra interioridad y su relación con el mundo exterior. Que el alma se nutra de la naturaleza y su re valoración en términos holísticos. El chamanismo, el hinduismo, el budismo y muchas comunidades indígenas lo ejemplifiquen.

Toda la tierra está al alcance del sabio,

ya que la patria de un alma elevada es el universo.