Hoy Celebramos El Primer Viaje En LSD… Feliz Día De La Bicicleta

Hoy 19 de abril es El Día Mundial de la Bicicleta o Día de la Bicicleta y se celebra en todo el mundo ( t o d o ) la finalidad de esta celebración es promover el uso de este medio de transporte, levantar la voz en cuanto a los derechos de los ciclistas y destacar sus beneficios para la salud y movilidad. Pero esta celebración tiene otro origen con muchísimo más trasfondo que promover el uso de la bicicleta.

 

Este mismo día, pero el año de 1943 a quién ahora conocemos como “el padre del LSD” Albert Hofmann realizó un autoexperimento para determinar el efecto de los psicotropicos en el cuerpo. Ese día Hofmann tomo la decisión de tomar 250 microgramos de dietilamida de ácido lisérgico (LSD) tres días antes había consumido por accidente un poco de la sustancia situación que lo inspiró a tomar la dosis antes mencionada el día 19. En la actualidad sabemos que con 20 microgramos es más que suficiente para tener un viaje, así que podrás imaginarte lo que le pasó a nuestro querido científico (o tal vez no quieras).

 

 

Ni siquiera había pasado una hora desde que consumió su dosis de LSD cuando Hofmann empezó a experimentar intensas y repentinas alteraciones de la percepción, algo totalmente nuevo para él (y para el mundo). A como pudo pidió a su ayudante de laboratorio para que lo escoltara a casa; lamentablemente (o no) en aquel entonces el uso de vehículos motorizados estaba prohibido a causa de las restricciones impuestas por la guerra, por lo que decidieron tomar por medio de transporte ni más ni menos que, adivina ¡así es! la bicicleta.

 

El primer reto de Hofmann fue lidiar con su propia mente y mientras su tercer ojo se activaba el científico llegó a pensar que su vecina era una bruja o que tal vez se había envenenado, pero su primer aporte durante el experimento es algo que cualquiera que ha consumido LSD puede atestiguar, para que esto funcione y no te malviajes siempre es necesario relajarse para que el pánico desaparezca. Fue aquí cuando fantásticas imágenes caleidoscópicas hicieron su aparición, en palabras del mismo Albert:

 

Poco a poco comencé a disfrutar de una sucesión de colores y formas sin precedentes, aun con mis ojos cerrados. Fantásticas imágenes caleidoscópicas surgían en mí, alternantes, variadas, se abrían y cerraban en círculos y espirales, y explotaban como fuentes de color, se reordenaban y mezclaban en un flujo constante…

 

Incluso hasta el final de sus días, Hofmann pensó que el LSD podría ser un gran aporte a la medicina por sus efectos en la consciencia, para el “su hijo” era la creación de un nuevo concepto de realidad, una oportunidad de explorar la mente para crear un nuevo tipo de valores positivos y conectarnos con lo natural.

 

 

Y pues bueno, esta es la historia. Hoy cuando veas a todos los deportistas dandole duro a la bicicleta puedes sentirte feliz de saber que el origen de esta celebración partió de otro viaje, para muchos, más significativo.